<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505</id><updated>2011-06-08T01:25:34.265-05:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón</title><subtitle type='html'>Revista de creación y crítica literarias en vías de extinción</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-8214347432543300639</id><published>2008-12-18T20:33:00.002-06:00</published><updated>2008-12-18T20:35:25.958-06:00</updated><title type='text'>Porca miseria</title><content type='html'>Nos hemos mudado &lt;a href="http://saltosalmon.blogspot.com/2008/12/porca-miseria.html"&gt;aquí.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-8214347432543300639?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/8214347432543300639/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=8214347432543300639' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/8214347432543300639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/8214347432543300639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/12/porca-miseria.html' title='Porca miseria'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-4202934095451042403</id><published>2008-12-11T19:16:00.002-06:00</published><updated>2008-12-11T19:55:16.944-06:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón (2002-2008)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SUHEb8ZJSOI/AAAAAAAAAxw/TiDtvzKXfOQ/s1600-h/salmon1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 280px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SUHEb8ZJSOI/AAAAAAAAAxw/TiDtvzKXfOQ/s400/salmon1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278716222602037474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy, finalmente, lo acepto. Y lo decido: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;, tal y como lo conocimos, ha muerto. Me declaro incapaz de administrar una editorial. Y, luego del apoyo de la UNAM a través de Gerardo Kleinburg, de la generosidad de Consuelo Sáizar y el FCE, de la sociedad que monté con Nicolás Cabral y Rafael Lemus (Tala Ediciones, S.A. de C.V.), del apoyo de Enrique Alfaro y Leer y Escribir, S.C. (oficina a través de la que administramos y distribuimos la revista), de los ocho números que dirigí de la revista, del entusiasmo de muchos de nuestros consejeros y colaboradores, de los lectores verdaderos de la publicación, descubro, una vez más, que soy un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;editor&lt;/span&gt;, no un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;publisher&lt;/span&gt; (en español no hay diferencias, el término editor no se escinde). Que descanse en paz, pues, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;. Hasta aquí el obituario. A continuación, y sólo para gente de ánimo paciente, un relato de cómo nació --y murió-- la revista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2002. A unos meses de mi regreso de Londres, entré a trabajar a la redacción de la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Celeste&lt;/span&gt;. Me aburría. Y en los muchos tiempos muertos, esbocé el primer proyecto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;, que así se llamó desde el primer momento. Llevé a registrar el nombre de la revista al Indautor y pensé en una portada sencilla, con puro texto --título, autores-- formado con Century Schoolbook. La revista sería monográfica. En sus páginas convivirían autores muertos, consagrados, jóvenes, de preferencia mexicanos, luego latinoamericanos. Cité a Luigi Amara en el viejo café Carlo de Orizaba (el café aún existe, pero cambió de local y perdió su gracia). Vio el proyecto. Y me dijo eso: "Puedo verlo." Poco después, entré a la redacción de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Spot&lt;/span&gt;; allí, conocí a Nicolás Cabral (pronto, comencé a colaborar con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Tempestad&lt;/span&gt;). Finalmente, Tomás Granados me invitó a la redacción del suplemento de libros &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoja por Hoja&lt;/span&gt;. Y abandoné, durante un tiempo, el proyecto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;. Un día, Rafael Lemus me escribió. Comenzó a colaborar con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoja por Hoja&lt;/span&gt; (creo que lo había hecho antes, pero no tan en forma), nos conocimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2004. Dejé &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoja por Hoja&lt;/span&gt;, escribí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La piel muerta&lt;/span&gt;, entré a la redacción de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Istor&lt;/span&gt; bajo el mando de Jean Meyer, retomé el proyecto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;, invité a Nicolás Cabral y a Rafael Lemus a codirigirla junto conmigo. Refinamos el proyecto. Y Gerardo Kleinburg nos invitó a coeditarlo junto con la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Fundamos la editorial. Hicimos un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dummy&lt;/span&gt;. Nicolás decidió abandonar la dirección (pero permaneció en el consejo y apareció como coeditor del número uno de la revista). Paseamos el número cero por la FIL de aquel año. O no. Del año siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2005. Se firmó el contrato con la UNAM, pero la revista no vio la luz este año. Cambiamos de diseñadora: de Tania Rodríguez a Natalia Rojas (con quien sigo haciendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Istor&lt;/span&gt;). Paseamos el dummy del número cero de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt; por la FIL, ahora sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2006. En verano, vio la luz el primer número de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;. Vimos impreso el proyecto largamente fraguado. Lo pensábamos la prolongación de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Semestral&lt;/span&gt; y de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paréntesis&lt;/span&gt;, pariente lejana de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fractal&lt;/span&gt;, heredera de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Paris Review&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Granta&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sur&lt;/span&gt;... Lo presentamos, con el padrinazgo de &lt;a href="http://www.letraslibres.com/index.php?art=11562"&gt;Fabio Morábito&lt;/a&gt; y Álvaro Uribe, en el MUCA de la colonia Roma. Mucho vodka, mucha felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2007. Gerardo Kleinburg dejó la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Su puesto lo ocupó Sealtiel Alatriste. Nos ofreció hacer un número más de la revista, el quinto, siempre reticente: para él, la revista no tenía sentido, aunque el papel en el que la imprimíamos le parecía bonito. ¿Por qué no hacerla en la red? No. Los recursos que se destinaban para editar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt; se utilizaron para llevar a cabo la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caza de Letras&lt;/span&gt;. A finales del año apareció el número 6/7 de la revista, primero editado de manera independiente por Tala Ediciones y último en el que participó Rafael Lemus (se fue, realista y congruente con su proyecto de vida, a la redacción de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Letras Libres&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2008. Gracias a un apoyo del Instituto Sonorense de Cultura (en realidad, fue un apoyo ofrecido para editar el número 6/7, que se presentó dentro del marco de la Feria del Libro de Hermosillo; ahorré el patrocinio), logré editar el número 8, y último, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;. Fui citado por el director de librerías del FCE (institución que nos compraba 500 ejemplares de la revista, en firme). Me dijo que la revista era hermosa, que los colaboradores eran de primer nivel. Pero que, lamentablemente, no se vendía. Me enseñó números. Apenas se vendía el 20 por ciento (o menos) del tiraje que le entregábamos al FCE. Nada qué hacer. Aceptarlo: no hay lectores y una revista literaria, impresa en formato de libro, en blanco y negro, sin un patrocinio, no tiene futuro. Ni presente. Puro pasado. ¿Cómo proseguir con el proyecto? ¿Qué hacer con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;? ¿Volverla virtual? ¿Transformarla en suplemento? ¿Hacerla gratuita? Todo eso. Y, por ahora, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de pensar en los propósitos para el 2009, cierro el 2008, agradezco a todos los involucrados en el proyecto, sobre todo a los lectores; y digo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón fuit&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-4202934095451042403?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/4202934095451042403/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=4202934095451042403' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4202934095451042403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4202934095451042403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/12/cuaderno-salmn-2002-2008.html' title='Cuaderno Salmón (2002-2008)'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SUHEb8ZJSOI/AAAAAAAAAxw/TiDtvzKXfOQ/s72-c/salmon1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-1349750757680576067</id><published>2008-11-11T11:46:00.003-06:00</published><updated>2008-11-11T11:53:50.846-06:00</updated><title type='text'>Recuerdos de Carlos Fuentes: una confesión</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SRnGNUi9WgI/AAAAAAAAAjQ/n7leGlmO2pY/s1600-h/37.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 280px; height: 353px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SRnGNUi9WgI/AAAAAAAAAjQ/n7leGlmO2pY/s400/37.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267459171342440962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El siguiente texto lo escribí para un suplemento que no ha visto la luz. No es un adelanto, porque en dicho suplemento querían otra cosa, así que este texto se fue a sus archivos. Se trata de una celebración, a mi manera, de Carlos Fuentes. Aprovechemos su cumpleaños para desprenderme de esto. [DM]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Recuerdos de Carlos Fuentes: una confesión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;David Miklos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para Raúl Cervantes, mi maestro de redacción&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Hace no mucho, un par de años acaso, no más, vi a Carlos Fuentes por vez primera. Esto fue en Guadalajara, en el aeropuerto. Como es mi costumbre, había llegado con bastante tiempo de antelación y esperaba la llegada del avión que me llevaría de regreso a casa. Bebía un café, algún libro leería. De pronto, apareció el escritor. Caminaba, vigoroso, con unas zancadas que pronto dejaron atrás a su mujer. Ellos llegaban tarde, las puerta de su avión estaba a punto de cerrarse, si no se apuraban perderían el vuelo. Aunque el paso de Fuentes ante mí fue fugaz, pude contemplar su perfil aguileño, la mirada fija al frente, protegida bajo sus cejas en declarada avanzada. Apareció y desapareció Fuentes. Y no he vuelto a verlo desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Sin embargo, mucho antes de que esta escena tuviera lugar, hace una década o poco más, Carlos Fuentes supo de mí y tengo constancia de ello. Mis padres asistieron a una obra de teatro. Creo que era una obra de Molière. Cuando ocuparon sus asientos, descubrieron que sus vecinos eran los dos titanes literarios del momento: Carlos Fuentes y José Saramago. Mis padres no dudaron en presentarse ante los escritores y menos aún en comunicarles que su hijo era un escritor en ciernes, que si, por favor, le dedicaban unas palabras en el programa de mano del espectáculo. Y así lo hicieron. Saramago, entusiasta, me animaba a escribir. Fuentes, parco y de pluma diplomática, me deseaba suerte en mi carrera. Nada más que eso. Sé que los autógrafos están por allí, dentro de una caja que no he desembalado tras mi última mudanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Pero antes de verlo, antes de que su autógrafo y sus buenos deseos llegaran a mí, antes de todo eso leí a Carlos Fuentes. Nos guste o no, hayamos cometido parricidio o no, sería altanero decir que, en su momento, cuando la leímos, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aura&lt;/span&gt; no fue una experiencia estética seminal. La segunda persona en la que está narrada la historia es un anzuelo de carnada atractiva para cualquier joven tentado por las letras. Sea o no una versión libre de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Aspern Papers&lt;/span&gt; de Henry James, la breve novela de Fuentes –recientemente vilipendiada y censurada por su incipiente erotismo– es un libro que abre puertas y una invitación tanto a imitarlo como a superarlo. Fantástico en su corte, el libro sirve de mancuerna a otra obra fundacional de nuestras letras más cercanas: Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco. Dato curioso, o quizá no tanto, ambas fueron publicadas por Era, y hoy han sido reimpresas varias decenas de veces. Yo, sí, leí Aura. Y, claro, quise escribir mi propia Aura: en una novela fallida, para siempre inédita, invité a un personaje a un espacio ajeno, en renta, concebido para él y para los derroteros de su fantasía. Pero no, no pude: fui incapaz de escribir mi propia Aura, por más veces que leí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aura&lt;/span&gt; e intenté desentrañar su éxito. Pero no fue &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aura&lt;/span&gt; mi entrada a Fuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. De todo lo escrito por Carlos Fuentes, mi favorito es un cuento: “Un alma pura”, aparecido en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cantar de ciegos&lt;/span&gt;, libro publicado por la entonces fundamental Serie del Volador de Joaquín Mortiz. Pero antes de saber todo eso, antes de hacerme una copia del libro y leerlo una y otra vez, mi maestro de redacción del CCH en el que estudié nos leyó “Un alma pura”. Igual de fantasmagórico que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aura&lt;/span&gt; pero realista en su corte, el relato dejó una fuerte impresión en mí. Y, como sucede ante experiencias como esa, deseé haberlo escrito yo mismo. Y vaya que lo intenté. Vaya que lo he intentado. En “Un alma pura”, una hermana recuerda a su hermano, rememora la infancia compartida, la adolescencia, la partida de su evidente amor platónico al extranjero; a Suiza, para ser más precisos. Pasado un tiempo, pasado un silencio y luego otro –o por lo menos así lo evoco: no lo he releído, mi ejemplar de Cantar de ciegos está embalado en otra caja, una caja no reclamada tras embodegarla luego de mi propio viaje al extranjero; a Londres, para ser más preciso–, la hermana y sus palabras viajan al hermano luego de narrarlo. Una elegante vuelta de tuerca nos hace entender el motivo del cuento, la razón de su tono a la vez nostálgico y prospectivo: el hermano ha muerto y acompaña a la hermana de regreso a casa, su cuerpo contenido por un ataúd bajo su asiento, en la entraña del avión que sobrevuela el océano Atlántico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Hoy, pasado el tiempo, puedo entenderlo. Puedo entenderlo todo. Si escribo, si decidí encarar, finalmente, la escritura, es porque alguna vez, allende 1986 u 87, mi maestro de redacción me abrió la puerta de “Un alma pura”, cuyo umbral he transpuesto en más de una ocasión. Me guste o no la figura literaria de Carlos Fuentes, celebre o no sus novelas de ambición total, me sume o no a la serie inagotable y creciente de parricidas que se reproducen como hongos en temporada de lluvias, hoy soy capaz de aceptar que la quintaesencia de la narrativa que me ocupa y que escribo encuentra su sino en “Un alma pura”. ¿Y acaso no basta eso, una obra que nos resulte perfecta, para celebrar la existencia y el peso específico de un escritor en nuestra lengua? Hoy, agradezco las palabras que Carlos Fuentes me hizo llegar a través de mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Yo, lo mismo que la protagonista de “Un alma pura”, viaje en pos de mi hermano al otro lado del Atlántico. Y me lo traje de vuelta, contenido por un ataúd. Hablo de un hermano metafórico, que no es otro sino mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;döpelganger&lt;/span&gt;, mi hermano, mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;odradek&lt;/span&gt;: aquella criatura que, como un íncubo, lastraba mi impulso de escritura. Liberado de su peso, lo convertí en cenizas y lo guardé en una urna, misma que le regalé a un transeúnte a la entrada de una estación de tren subterráneo. Pero esa es otra historia y aquí de lo que se trata es de celebrar los 80 años de Carlos Fuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Allí va, de nuevo, Carlos Fuentes caminando a zancadas en un aeropuerto, la nariz aguileña y las cejas precediendo a su vigoroso cuerpo. Y aquí estoy yo, paciente en una sala de espera, con un ejemplar de Cantar de ciegos entre las manos, abierto allí donde da inicio, una y otra vez, “Un alma pura”, ignorante de la carga que me acompañará, en esta ocasión, dentro de la entraña del avión que me devolverá a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Así Carlos Fuentes, así las cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-1349750757680576067?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/1349750757680576067/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=1349750757680576067' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1349750757680576067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1349750757680576067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/11/recuerdos-de-carlos-fuentes-una.html' title='Recuerdos de Carlos Fuentes: una confesión'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SRnGNUi9WgI/AAAAAAAAAjQ/n7leGlmO2pY/s72-c/37.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-4257894133735124635</id><published>2008-11-05T22:13:00.006-06:00</published><updated>2008-11-05T23:54:40.337-06:00</updated><title type='text'>De cómo se vale mallugar a un personaje</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Rápidamente: hace unas semanas terminé la muy postergada y accidentada lectura de &lt;em&gt;Revolutionary Road &lt;/em&gt;(1961)&lt;em&gt; &lt;/em&gt;de Richard Yates. David "Baby Boy" Miklos escribió al respecto, &lt;a href="http://saltosalmon.blogspot.com/2007/09/revolutionary-road.html"&gt;acá&lt;/a&gt;. Al terminarla, descubrí que no quería terminar el libro, aún, quería que la historia siguiera, que fuera incluso más allá de la reducción que hiciera Mrs. Givings de los acontecimientos que siguieron a los grandes, pequeños, mundanos eventos con los que termina esta obra maestra. Yates, como es de esperarse, se comportó como una especie de dios maligno, negando comodidad, manteniéndose firme en su lección. Un dios maligno en apariencia: un Dios Justo, en realidad. &lt;em&gt;Revolutionary Road&lt;/em&gt; es un hermoso libro capaz de inflingir dolor, cómo sólo los comentarios de las personas amadas o admiradas son capaces de hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es sabido el gran placer que en estos casos puede ofrecer una introducción o un epílogo que uno decidió saltarse antes de empezar a leer, como si fuera una red de seguridad en el caso de que, como me sucedió, uno aún no esté dispuesto a abandonar el universo del cual recién hemos sido expulsados; en mi caso, en la edición 2000, en Vintage, &lt;em&gt;Revolutionary Road&lt;/em&gt; está acompañado de unas cuantas palabras de Richard Ford. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Insisto: esta lectura la terminé hace unas semanas. Desde entonces he vuelto a dar tumbos por mi cotidianeidad, aviones han caído sobre la ciudad, la gente se ha preocupado por esto, por lo otro. Volver, ahora, a las líneas subrayadas de aquella lectura es, debo decir, como intentar colocarse un pantalón que ya no me va, de cuero, para mayor precisión. Una prenda que probablemente hace unos cuantos años todavía estaba a la moda -las muchas buenas memorias que uno ha colocado en ese pantalón, el aprecio que le tenemos vienen a la mente en la medida que intentamos meter la barriga para ver cómo nos queda, de nuevo. Pero no, no es precisamente así. No es una prenda ridícula, ésta a la que quiero regresar. Es más como un hábito, uno bueno, que he, ay, conseguido perder. Levantarme temprano, hacer ejercicio. Se me dificulta enfrentarme una vez más a Yates, a pocas semanas de que lo haya hecho. Y en gran parte se me dificulta porque es como visitar al buen amigo que, sabemos, tiene los mejores consejos para uno, el único que nos va a hablar con verdad, quien no se tocará el corazón para hablarme sobre mi mezquindad. Esto es algo, de acuerdo con Ford, en lo que los críticos han insistido mucho: Yates es duro. Duro con uno, más duro con sus personajes. Tan duro que uno se pregunta qué tipo de personas podrían pasar la prueba Yates, ese aro de fuego. Las quirúrgicas y bellas descripciones con las que Yates alumbra las almas humanas son tan brillantes que, señala Ford, podría parecer que todas brillan con la misma mediocridad. Yates ofrece, sin embargo, un cierto humor. Sarcástico pero justo, ironía que no pide perdón sino que alecciona. "El humor negro de Yates", escribe Ford, "parece calculado más que para agradarnos, como una sátira cualquiera, para suavizarnos ante las verdades más severas". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, Yates fue un verdadero maestro. Pensaba en esto, permítanme les digo de paso, el otro día que veía en el cine esta simpática película de los hermanos Coen, &lt;em&gt;Quémese después de leerse&lt;/em&gt;. No lo olvide: pasé un buen rato, riéndome a carcajadas ante la estulticia representada. Riéndome en el cine -bocota abierta- del par de bobos que, en la pantalla, se reían -bocotota abierta- de la comedia romántica a la que habían ido. ¿Cómo no reír del simio que imita al hombre? Pero, a la vez, ese sentimiento frío que se cuela, esa duda de si la burla de los Coen sería capaz de detenerse en algún momento. Si uno aprendiera la lección, ¿podrían los Coen decir, bien, ya estuvo bien? ¿Levántate, sacúdete el traje y ve en paz? Patear al caído es una placer difícil de abandonar, especialmente si sabemos que se lo merece. Yates podrá mostrar en sus mandíbulas las presas frágiles que encuentra en los suburbios, la fragilidad de los contratos sociales, de la sofisticación intelectual, del Hombre Ético y la Mujer Insumisa, de los intercambios cordiales, de una mente sana que puede fácilmente confundirse con una mente enferma. Pero, a diferencia de esos personajes abandonados al azar del Mundo Idiota que pueden, más que a menudo, presentar los Coen, Yates lleva, como una buena madre loba, sus presas a las crías. Amor apache, querubines.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-4257894133735124635?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/4257894133735124635/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=4257894133735124635' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4257894133735124635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4257894133735124635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/11/de-cmo-se-vale-mallugar-un-personaje.html' title='De cómo se vale mallugar a un personaje'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-3360507032188578971</id><published>2008-10-25T11:56:00.002-05:00</published><updated>2008-10-25T12:00:13.279-05:00</updated><title type='text'>Lecturas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SQNQj4XsXxI/AAAAAAAAAi4/PdQTSoUzkQY/s1600-h/lecturas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 305px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SQNQj4XsXxI/AAAAAAAAAi4/PdQTSoUzkQY/s400/lecturas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261137367056277266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahora, este blog ofrecerá reseñas a manos de David Miklos, Guillermo Núñez, Óscar Benassini y todos los amigos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt; que deseen compartirnos sus lecturas críticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximamente: David Miklos sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La última partida&lt;/span&gt;, de Gerardo Piña, y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El animal sobre la piedra&lt;/span&gt;, de Daniela Tarazona, primeras novelas de un par de escritores nacidos a mitad de los setenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las lecturas, así las cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-3360507032188578971?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/3360507032188578971/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=3360507032188578971' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/3360507032188578971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/3360507032188578971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/10/lecturas.html' title='Lecturas'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_agElOPSXWb0/SQNQj4XsXxI/AAAAAAAAAi4/PdQTSoUzkQY/s72-c/lecturas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-1139866940320688008</id><published>2008-06-06T09:00:00.005-05:00</published><updated>2008-06-06T09:04:09.802-05:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón en Facebook</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/SElDYYhFjGI/AAAAAAAAAbI/h0AjkJn0EcE/s1600-h/pantallacs.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/SElDYYhFjGI/AAAAAAAAAbI/h0AjkJn0EcE/s400/pantallacs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208768530207837282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón &lt;/span&gt;cosecha amigos e intenta nuevas formas de distribución. Si te interesa adquirir cualquiera de los 9 números de la revista, escribe a miklos.salmon@gmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-1139866940320688008?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/1139866940320688008/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=1139866940320688008' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1139866940320688008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1139866940320688008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/06/cuaderno-salmn-en-facebook.html' title='Cuaderno Salmón en Facebook'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/SElDYYhFjGI/AAAAAAAAAbI/h0AjkJn0EcE/s72-c/pantallacs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-6255383777435514764</id><published>2008-04-10T17:38:00.006-05:00</published><updated>2008-04-10T20:18:05.221-05:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón 8</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/R_6XEmER95I/AAAAAAAAAX4/0bReqaH3w7E/s1600-h/cs8.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/R_6XEmER95I/AAAAAAAAAX4/0bReqaH3w7E/s400/cs8.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187749925971163026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pronto verá la luz la última entrega de la primera época de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;. Con el número 8, hoy en prensa, la revista cumple dos años y dos volúmenes de vida, para entrar en una necesaria hibernación. El salmón, pues, se interna en las grandes aguas, tras dejar su apacible estanque y descender hasta el mar, llevado por la corriente de un río, entre meandros y una miriada de obstáculos. Comienza, ahora sí, el real nado a contracorriente. Pero primero habrá que encontrar la boca del río original. Pronto de nuevo. Así las cosas. [La ilustración de la portada es de Armando Hatzacorsian.]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_agElOPSXWb0/R_6XLWER96I/AAAAAAAAAYA/hnG1Ry-bRJY/s1600-h/cs8-t.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_agElOPSXWb0/R_6XLWER96I/AAAAAAAAAYA/hnG1Ry-bRJY/s400/cs8-t.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187750041935280034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-6255383777435514764?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/6255383777435514764/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=6255383777435514764' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6255383777435514764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6255383777435514764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2008/04/cuaderno-salmn-8.html' title='Cuaderno Salmón 8'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/R_6XEmER95I/AAAAAAAAAX4/0bReqaH3w7E/s72-c/cs8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-1273744411134952342</id><published>2007-11-05T16:12:00.001-06:00</published><updated>2007-11-06T08:17:01.501-06:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón 6/7</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/Ry-VsKyysZI/AAAAAAAAAIs/RZzPyBkgL9A/s1600-h/CS6_frente.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/Ry-VsKyysZI/AAAAAAAAAIs/RZzPyBkgL9A/s320/CS6_frente.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129483086642459026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Cuaderno Salmón &lt;/span&gt;sufre una primera metamorfosis y, ahora sí del todo independiente, remonta la corriente y se prepara para su nueva época. El número doble 6/7, correspondiente al otoño de 2007 y el invierno de 2008, ya puede adquirirse en la librería Rosario Castellanos del FCE. Pronto estará en Gandhi, Conejo Blanco, la librería Pegaso de la Casa Lamm y en las librerías de Educal a lo largo y ancho del país. Aquí, el sumario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La imaginación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La memoria y la mano, Edmond Jabès.&lt;br /&gt;Dos muertes, Gustave Flaubert.&lt;br /&gt;Poemas, Julio Trujillo.&lt;br /&gt;Narraturas, Antoine Volodine.&lt;br /&gt;Del malestar de las virtudes, Armando González Torres.&lt;br /&gt;Cantátrix sopranica L., Georges Perec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La voz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La vida es un gran sueño fracasado.&lt;br /&gt;Entrevista con E. M. Cioran, Verónica Flores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La reflexión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Leo a Biorges, Álvaro Uribe.&lt;br /&gt;Perec, el escribiente, Vivian Abenshushan.&lt;br /&gt;Edmond Jabès, una escritura inclasificable, Esther Seligson.&lt;br /&gt;Donde la Nada se honra, Gabriel Bernal Granados.&lt;br /&gt;Ortega y Gasset en Argentina: La colonia exasperante, Peter G. Earle.&lt;br /&gt;La escritura como inoculación. La paranoia en William Burroughs, Mayra Luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Libros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Geney Beltrán Félix: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obras completas, I&lt;/span&gt;, de Efrén Hernández.&lt;br /&gt;Guillermo Núñez Jáuregui: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El ombligo del dragón&lt;/span&gt;, de Ximena Sánchez Echenique.&lt;br /&gt;David Miklos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Finalmusik&lt;/span&gt;, de Justo Navarro.&lt;br /&gt;Ricardo Pohlenz: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ravel&lt;/span&gt;, de Jean Echenoz.&lt;br /&gt;Julián Etienne: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Reading Writing&lt;/span&gt;, de Julien Gracq.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La rebaba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Viñetas de algunos editores franceses, Philippe Ollé-Laprune.&lt;br /&gt;Musofobia, Jorge Harmodio.&lt;br /&gt;Discurso y silencio del teléfono, Brenda Lozano.&lt;br /&gt;Insectos adultos modernos, Óscar Benassini.&lt;br /&gt;Despedida, Rafael Lemus.&lt;br /&gt;Salmonela, La dirección.&lt;br /&gt;La hueva del salmón: Manifiesto de los anónimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustraciones: Minorities, de Iñaki Bonillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/Ry-VhKyysYI/AAAAAAAAAIk/46R_difXi2U/s1600-h/CS6_4a+de+forros.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/Ry-VhKyysYI/AAAAAAAAAIk/46R_difXi2U/s320/CS6_4a+de+forros.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129482897663897986" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-1273744411134952342?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/1273744411134952342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=1273744411134952342' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1273744411134952342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1273744411134952342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/11/cuaderno-salmn-67.html' title='Cuaderno Salmón 6/7'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_agElOPSXWb0/Ry-VsKyysZI/AAAAAAAAAIs/RZzPyBkgL9A/s72-c/CS6_frente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-6813818239865112294</id><published>2007-10-21T00:31:00.000-05:00</published><updated>2007-10-21T00:36:45.275-05:00</updated><title type='text'>Encuentro de revistas literarias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RxrkT5-cmoI/AAAAAAAAATE/-5fagHfTvcM/s1600-h/1621055315_1b8cf79fa5_o.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123658556718750338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RxrkT5-cmoI/AAAAAAAAATE/-5fagHfTvcM/s320/1621055315_1b8cf79fa5_o.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El martes 23 de octubre, David Miklos hablará sobre &lt;em&gt;Cuaderno Salmón &lt;/em&gt;en el Museo Nacional de San Carlos, Puente de Alvarado 50, colonia Tabacalera. Más información sobre este agradable convivio, &lt;a href="http://www.literaturainba.com/diccionarios/cartelera_more.php?id=3922_0_7_0_M"&gt;aquí&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-6813818239865112294?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/6813818239865112294/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=6813818239865112294' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6813818239865112294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6813818239865112294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/10/encuentro-de-encuentras-literarias.html' title='Encuentro de revistas literarias'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RxrkT5-cmoI/AAAAAAAAATE/-5fagHfTvcM/s72-c/1621055315_1b8cf79fa5_o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-6859734900590749971</id><published>2007-09-29T19:17:00.001-05:00</published><updated>2007-09-29T19:19:54.113-05:00</updated><title type='text'>Cuaderno Salmón en La Central, Barcelona</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/Rv7rTKzh0LI/AAAAAAAAAE4/QMGdBgTJxRM/s1600-h/cuadernosalmonlacentral.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/Rv7rTKzh0LI/AAAAAAAAAE4/QMGdBgTJxRM/s320/cuadernosalmonlacentral.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5115784941289984178" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es nuestra amiga Meryt Marroquín quien nos envía esta fotografía desde la librería La Central, Barcelona: allí, en la esquina de una de sus mesas, pueden encontrarse los cinco números de nuestro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuaderno Salmón&lt;/span&gt;, en un brinco trasatlántico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-6859734900590749971?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/6859734900590749971/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=6859734900590749971' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6859734900590749971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/6859734900590749971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/09/cuaderno-salmn-en-la-central-barcelona.html' title='Cuaderno Salmón en La Central, Barcelona'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_agElOPSXWb0/Rv7rTKzh0LI/AAAAAAAAAE4/QMGdBgTJxRM/s72-c/cuadernosalmonlacentral.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-1072306245799787043</id><published>2007-09-25T13:33:00.001-05:00</published><updated>2007-09-26T13:36:15.180-05:00</updated><title type='text'>Adelantos de Cuaderno Salmón 5</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RvlUpvkSb6I/AAAAAAAAAQw/tc1EA93QfW0/s1600-h/cs5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114211927975948194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RvlUpvkSb6I/AAAAAAAAAQw/tc1EA93QfW0/s200/cs5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;La imaginación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ustedes no lo recuerdan porque ni siquiera lo saben pero mi familia fue pobre. &lt;em&gt;Pobre&lt;/em&gt; significa: el refrigerador vacío, las cuentas sin pagar, la caminata de una hora desde la escuela a la casa porque no había dinero para el autobús -si es que iba a la escuela: era demasiado cansado-, la ropa llena de costuras, los zapatos con clavos apuntando en todas direcciones -había que caminar lento, como quien camina sobre una cuchilla.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Mi madre, secretaria seca y estricta, se esforzaba en hacer llevadera la derrota de haber sido abandonada por el marido con un hijo pequeño y otro imbécil. Se afanaba de verdad. Algunas noches traía pan y leche a la casa. Otras simplemente no. Durante mucho tiempo la ayudé a cocinar extraños menús para la cena compuestos por sobras diversas. Harina pasada, por ejemplo, con la que confeccionábamos crepas que incluían un guiso resucitado del domingo -era ya viernes- y el contenido de una lata con la fecha de caducidad poco clara.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fragmento de &lt;em&gt;Agua corriente&lt;/em&gt;, de Antonio Ortuño (p. 37).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La reflexión.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En una prosa feroz y ligera (muy diferente a la de sus &lt;em&gt;XX Ensayos&lt;/em&gt; y más emparentado con sus formidables crónicas de viaje) las crónicas de Novo tramitaban un equilibrio de información política privilegiada, instantáneas agudas, sabrosos &lt;em&gt;flashbacks&lt;/em&gt; autobiográficos y una solvente galería de retratos y costumbres, efemérides y episodios más o menos infames, divertidos o memorables. En México eso es un tesoro inaudito, pues nuestra indolente memoria más bien se sacia con épocas míticas y, en el menos malo de los casos, con los fastos de unos cuantos episodios cumplidoramente heroicos en desdoro de la fastidiosa vida cotidiana. Los muchos años de practicar semanal o hebdomadariamente el periodismo convirtieron a Novo en un acompañante estilístico y en un habitual comentarista de lo que pasaba por ser nuestra modernidad.&lt;/p&gt;Fragmento de &lt;em&gt;Los periodos de Novo&lt;/em&gt; de Guillermo Sheridan (p. 130).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La rebaba.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Ésta es la última línea.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Afirmar semejante cosa supone, en sí, un capricho. Cualquier inicio es un final y todo final es un capricho. Que el lector sepa disculpar esta arbitrariedad exige en consecuencia otra arbitrareidad, así como el esfuerzo por admitir un poco a ciegas que estas líneas encierran algo más que un simple alboroto de ideas confusas. El capricho sostiene a veces lo fugaz, a veces lo perecedero: aparece de repente, desafiando las leyes del universo. Por ello, en el intento por insinuar una explicación para lo inexplicable, se puede seguir el recorrido del pensamiento de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, pasar de un párrafo al siguiente en un sentido o en otro. Valga la aclaración. O no.&lt;/p&gt;Fragmento de &lt;em&gt;Defensa del capricho&lt;/em&gt;, de María Lebedev.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Libros.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Evelio Rosero, &lt;em&gt;Los ejércitos&lt;/em&gt;, Tusquets, México, 2007, 208 p.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El premio se declara desierto. Un guiño ante la incontinencia y la voracidad editoriales que no a pocos abruman. ¿Qué pasará al año siguiente? Se genera expectativa, la bolsa se acumula, ya llegan los melodramas destemplados, las investigaciones bostezantes retocadas con dos o tres muletillas, los manuscritos que insisten en decir todo y se desfondan a las pocas páginas... A veces, también, la literatura. ¿Declararlo desierto de nuevo? Probablemente no. Sin embargo, sólo hay dos opciones: un criterio que anteponga la calidad literaria a cualquier otra exigencia editorial u otro laxo, burdamente mercantil, que premie otro mérito menos literario. En su segunda edición, el Premio Tusquets Editores de Novela fue otorgado a Evelio Rosero (Bogotá, Colombia, 1958) por &lt;em&gt;Los ejércitos&lt;/em&gt;. El jurado optó por la primera opción.&lt;/p&gt;Fragmento de la reseña de &lt;em&gt;Los ejércitos&lt;/em&gt; de Evelio Rosero, escrita por Fernando Lanz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-1072306245799787043?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/1072306245799787043/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=1072306245799787043' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1072306245799787043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/1072306245799787043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/09/adelantos-de-cuaderno-salmn-5.html' title='Adelantos de Cuaderno Salmón 5'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RvlUpvkSb6I/AAAAAAAAAQw/tc1EA93QfW0/s72-c/cs5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-4656430136787217459</id><published>2007-08-06T10:40:00.001-05:00</published><updated>2007-08-06T10:45:26.870-05:00</updated><title type='text'>Primer aniversario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrdBSqSutTI/AAAAAAAAALQ/waGhGOwWENI/s1600-h/Versi_n_Internet.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5095613292239303986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrdBSqSutTI/AAAAAAAAALQ/waGhGOwWENI/s320/Versi_n_Internet.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Este miércoles celebraremos el primer aniversario de Cuaderno Salmón así como la aparición del nuevo número. La cita es en Conejo Blanco (Amsterdam 67, entre Sonora y Parras, colonia Condesa), a las 8 de la noche. Hablarán Gerardo Kleinburg y Luigi Amara. Habrá vino. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-4656430136787217459?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/4656430136787217459/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=4656430136787217459' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4656430136787217459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/4656430136787217459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/08/primer-aniversario.html' title='Primer aniversario'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrdBSqSutTI/AAAAAAAAALQ/waGhGOwWENI/s72-c/Versi_n_Internet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-7004329827509806264</id><published>2007-08-02T14:06:00.000-05:00</published><updated>2007-08-02T14:14:26.306-05:00</updated><title type='text'>Número cinco</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIrTqSutQI/AAAAAAAAAK4/zRg0DUp51DY/s1600-h/cs5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094181745279808770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIrTqSutQI/AAAAAAAAAK4/zRg0DUp51DY/s320/cs5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;Sumario.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La imaginación: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Tres poemas&lt;/em&gt; de Tedi López Mills; &lt;em&gt;Florencia en la Habana&lt;/em&gt; de Héctor Manjarrez; &lt;em&gt;Agua corriente &lt;/em&gt;de Antonio Ortuño; &lt;em&gt;Siete poemas&lt;/em&gt; de Juan Carlos Bustriazo; &lt;em&gt;La pajarera&lt;/em&gt; de Nicolás Cabral; &lt;em&gt;Cinco poemas&lt;/em&gt; de Eduardo Milán; &lt;em&gt;El mensajero&lt;/em&gt; de Jesús Gardea.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La voz: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;La literatura como antídoto: Entrevista con Susan Sontag&lt;/em&gt; de Graciela Speranza; &lt;em&gt;Decir el mundo. Entrevista con Jesús Gardea&lt;/em&gt; de Daniela Tarazona y Joan M. Puig.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La reflexión: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Los castillos en el aire de Ludwig&lt;/em&gt; de Claudio Magris; &lt;em&gt;Los periodos de Novo&lt;/em&gt; de Guillermo Sheridan; &lt;em&gt;Sobre Jesús Gardea&lt;/em&gt; de Christopher Domínguez Michael; &lt;em&gt;Juan Carlos Bustriazo Ortiz, el archimítico &lt;/em&gt;de Hernán Bravo Varela.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Libros: &lt;/strong&gt;Antonio Ortuño y Fernando Lanz reseñan &lt;em&gt;Los ejércitos&lt;/em&gt; de Evelio Rosero; Luigi Amara reseña &lt;em&gt;El Gran Vidrio&lt;/em&gt; de Mario Bellatin; Nadia Villafuerte reseña &lt;em&gt;Pieza única&lt;/em&gt; de Milorad Pavić; Luis Jorge Boone reseña &lt;em&gt;Cabaret Provenza&lt;/em&gt; de Luis Felipe Fabre; Guillermo Núñez Jáuregui reseña &lt;em&gt;Pasado anterior &lt;/em&gt;de Salvador Elizondo. Además, la Redacción da algunas Noticias Editoriales.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La rebaba: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Defensa del capricho &lt;/em&gt;de María Lebedev; &lt;em&gt;El valle no tiene caso&lt;/em&gt;de Alejandro Páez; &lt;em&gt;La clase de danza &lt;/em&gt;de Lorena Marrón; Apocalypse 1900&lt;em&gt;, una obra de arte secreta&lt;/em&gt; de Gerardo Villegas. Además, la Salmonela de la Redacción. Y &lt;em&gt;Sociedades de convivencia&lt;/em&gt; de Margo Glantz en La Hueva del Salmón.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ilustraciones de Demián Flores.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-7004329827509806264?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/7004329827509806264/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=7004329827509806264' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/7004329827509806264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/7004329827509806264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/08/nmero-cinco.html' title='Número cinco'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIrTqSutQI/AAAAAAAAAK4/zRg0DUp51DY/s72-c/cs5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-2900223514557143267</id><published>2007-08-02T13:53:00.000-05:00</published><updated>2007-08-02T14:06:05.926-05:00</updated><title type='text'>Número cuatro</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIovqSutPI/AAAAAAAAAKw/ZIpV-UnL5Dc/s1600-h/cs4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094178927781262578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIovqSutPI/AAAAAAAAAKw/ZIpV-UnL5Dc/s320/cs4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Sumario.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La imaginación&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;: Hamlet&lt;/em&gt;, William Shakespeare&lt;em&gt;; Nueve poemas&lt;/em&gt;, Fabio Morábito&lt;em&gt;; Dos cuentos&lt;/em&gt;, de João Guimarães Rosa; &lt;em&gt;Cajas cerradas&lt;/em&gt;, de Esther Seligson; &lt;em&gt;Cinco poemas&lt;/em&gt; de H.P. Lovecraft; &lt;em&gt;El cofre y el tesoro&lt;/em&gt; de José Manuel Prieto; &lt;em&gt;Poemas&lt;/em&gt; de Fabián Casas; &lt;em&gt;La muerte de Felipe Ángeles&lt;/em&gt; de Nellie Compobello; &lt;em&gt;Shem, el escritor &lt;/em&gt;de James Joyce.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La voz: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Como quien recoge idioma de los muertos. Entrevista con Fabio Morábito&lt;/em&gt; por María Lebedev.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La reflexión: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Problema y entorno de la traducción&lt;/em&gt;, de Gabriel Bernal Granados; &lt;em&gt;La crítica literaria: una conversación&lt;/em&gt;, entre Christopher Domínguez Michael y Rafael Lemus; &lt;em&gt;La víctima salvada &lt;/em&gt;de Juan Villoro; &lt;em&gt;El coraje de un fantasma&lt;/em&gt; de Geney Beltrán Félix; &lt;em&gt;La otra almohada de Lovecraft&lt;/em&gt; de David Miklos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Libros: &lt;/strong&gt;Luis Felipe Fabre reseña &lt;em&gt;Contracorriente &lt;/em&gt;de Tedi López Mills; Hernán Bravo Varela reseña &lt;em&gt;El que nada &lt;/em&gt;de Myriam Moscona; Nicolás Cabral reseña &lt;em&gt;Fuera de campo. Literatura y arte argentinos después de Duchamp&lt;/em&gt; de Graciela Speranza; Ricardo Pohlenz reseña &lt;em&gt;H.P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida &lt;/em&gt;de Michel Houellebecq; Noé Cárdenas reseña &lt;em&gt;Parábolas del silencio&lt;/em&gt; de Eduardo Antonio Parra; Isaí Moreno reseña &lt;em&gt;Toda esa gran verdad&lt;/em&gt; de Eduardo Montagner y David Miklos reseña &lt;em&gt;La mujer que esperaba de &lt;/em&gt;Andreï Makine.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La rebaba: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Las traducciones de &lt;/em&gt;Finnegans Wake, por Alejandor Toledo; &lt;em&gt;Manos de pronto afónicas para el aplauso&lt;/em&gt;, de Luigi Amara; &lt;em&gt;La nieve del abuelo &lt;/em&gt;de Ricardo Cayuela Gally; &lt;em&gt;Cortinas de sonido&lt;/em&gt;, de Fernando Lanz; &lt;em&gt;Para imaginar&lt;/em&gt;la &lt;em&gt;mejor&lt;/em&gt; de María Minera; &lt;em&gt;Haikú&lt;/em&gt; de Graciela Martínez y la Salmonela de la Redacción. Además, &lt;em&gt;Del tiempo, el espacio y otras imperfecciones&lt;/em&gt; de Álvaro Uribe en La Hueva del Salmón.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ilustraciones de Gabriela Sánchez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-2900223514557143267?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/2900223514557143267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=2900223514557143267' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/2900223514557143267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/2900223514557143267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/08/nmero-cuatro.html' title='Número cuatro'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIovqSutPI/AAAAAAAAAKw/ZIpV-UnL5Dc/s72-c/cs4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-3757599620007246311</id><published>2007-08-02T13:30:00.000-05:00</published><updated>2007-08-02T13:53:24.986-05:00</updated><title type='text'>Número tres</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIjqKSutOI/AAAAAAAAAKo/XMB1H39Webk/s1600-h/cs3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094173335733843170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIjqKSutOI/AAAAAAAAAKo/XMB1H39Webk/s320/cs3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;Sumario.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La imaginación: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Cinco poemas&lt;/em&gt;, José Emilio Pacheco; &lt;em&gt;1945&lt;/em&gt;, Álvaro Enrigue; &lt;em&gt;El farmer&lt;/em&gt;, Andrés Rivera; &lt;em&gt;La estatua de arena&lt;/em&gt;, Silvina Ocampo; &lt;em&gt;Vida de una bala&lt;/em&gt;, Juan José Becerra; &lt;em&gt;La fiebre de la plata: Quince poetas argentinos&lt;/em&gt;, selección de Hernán Bravo Varela; &lt;em&gt;Muy de mañana, en el cementerio&lt;/em&gt;, de Antonio Di Benedetto; &lt;em&gt;Texas y el fondo del mar&lt;/em&gt;, Juan Carlos Cano.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La voz: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;La literatura como juego: Entrevista con José de la Colina&lt;/em&gt;, por Rafael Lemus.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La reflexión: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Antonio Di Benedetto: La materia del silencio&lt;/em&gt;, por Nicolás Cabral; &lt;em&gt;Memorial del crepúsculo, &lt;/em&gt;de Jorge Pech Casanova; &lt;em&gt;Voci puerili: Una resonancia en la poesía moderna&lt;/em&gt;, de Reinhard Kuhn; &lt;em&gt;Manual de anarquí doméstica&lt;/em&gt;, de Luis Jorge Boone; &lt;em&gt;Witold Gombrowicz y su diario argentino&lt;/em&gt;, de Eduardo González Lanuza.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Libros: &lt;/strong&gt;David Miklos y Rafael Lemus reseñan &lt;em&gt;Educar a los topos&lt;/em&gt; de Guillermo Fadanelli; Enzia Verduchi reseña &lt;em&gt;Hospital de Cardiología&lt;/em&gt; de Pedro Guzmán; Luis Xavier López Farjeat reseña &lt;em&gt;Estambul. Ciudad y recuerdos&lt;/em&gt; de Orhan Pamuk; Carlos Aguilera reseña &lt;em&gt;Cuaderno de Balthus&lt;/em&gt;de Guy Davenport; Antonio Puertas reseña &lt;em&gt;El búfalo de la noche&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Retorno 201&lt;/em&gt; de Guillermo Arriaga.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La rebaba: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Juan José Saer y lo no, &lt;/em&gt;de María Lebedev; &lt;em&gt;Moción sobre el &lt;/em&gt;compañero &lt;em&gt;Rodolfo Walsh&lt;/em&gt; de Antonio Ortuno; &lt;em&gt;Parientes incómodos&lt;/em&gt;, de Brenda Lozano; &lt;em&gt;La metamorfosis del salmón&lt;/em&gt; de Guillermo Núñez Jáuregui; &lt;em&gt;19 de Enero de 1981&lt;/em&gt;, de David Miklos; &lt;em&gt;Plutón, al fin defenestrado&lt;/em&gt;, de Enrique G de la G. Finalmente &lt;em&gt;La Salmonela&lt;/em&gt; de la Redacción, además de los &lt;em&gt;Desaforismos &lt;/em&gt;de José de la Colina en La Hueva del Salmón.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Todo ilustrado por Alejandra Dessens.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-3757599620007246311?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/3757599620007246311/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=3757599620007246311' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/3757599620007246311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/3757599620007246311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/08/nmero-tres.html' title='Número tres'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIjqKSutOI/AAAAAAAAAKo/XMB1H39Webk/s72-c/cs3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-467026390982034924</id><published>2007-08-02T13:17:00.001-05:00</published><updated>2007-08-02T13:30:02.338-05:00</updated><title type='text'>Número dos</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIf56SutNI/AAAAAAAAAKg/5m_jG0nBTsw/s1600-h/salmÃ³n2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094169208270271698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIf56SutNI/AAAAAAAAAKg/5m_jG0nBTsw/s320/salm%C3%B3n2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; Sumario.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La imaginación: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;El jardín de los ciegos, &lt;/em&gt;de Guillermo Fadanelli. &lt;em&gt;Poemas&lt;/em&gt;, de Miyó Vestrini. &lt;em&gt;El último signo&lt;/em&gt;, de Cristina Rivera-Garza. &lt;em&gt;Exteriorización de la muerte&lt;/em&gt;, de José Kozer. &lt;em&gt;Sobre los tipos que no se usaron en estad edición&lt;/em&gt;, de Jonathan Safran Foer. &lt;em&gt;Poemas&lt;/em&gt;, de Ángel Ortuño. &lt;em&gt;Lobos muertos&lt;/em&gt;, de Rafael Courtoisie.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La Voz: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Un acto de fe: Entrevista con Alejandro Rossi&lt;/em&gt;, por Humberto Beck. &lt;em&gt;La inminencia de la primera palabra: Entrevista con Josefina Vicens&lt;/em&gt;, por Daniel González Dueñas y Alejandro Toledo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La Reflexión: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Tres nombres de animales para W.B.&lt;/em&gt;, de Pierre Michon. &lt;em&gt;Las ruinas del amor son circulares&lt;/em&gt;, de Eduardo Espina. &lt;em&gt;Diana Abott: una lección&lt;/em&gt;, de Benjamin Kunkel&lt;em&gt;. Miyó Vestrini: todas las furias&lt;/em&gt;, de Josu Landa y &lt;em&gt;Elogio de la delicadeza&lt;/em&gt; de Graciela Speranza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Libros: &lt;/strong&gt;Rafael Lemus reseña &lt;em&gt;El libro vacío/ Los años falsos &lt;/em&gt;de Josefina Vicens; Nicolás Cabral reseña &lt;em&gt;La duración de los empeños simples&lt;/em&gt; de Daniel Sada; José Homero reseña &lt;em&gt;Erdera&lt;/em&gt; de Gerardo Deniz; Noé Cárdenas reseña &lt;em&gt;El buscador de cabezas&lt;/em&gt;, de Antonio Ortuño; David Miklos reseña &lt;em&gt;La historia del amor&lt;/em&gt; de Nicole Krauss y &lt;em&gt;Tan fuerte, tan cerca&lt;/em&gt;, de Jonathan Safran Foer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Rebaba: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;El oficio de escribir&lt;/em&gt;, de Josefina Vicens; &lt;em&gt;Esperando en la frontera&lt;/em&gt;, de Mauricio Montiel Figueiras; &lt;em&gt;Poemas en prosa&lt;/em&gt;, de Julio Trujillo; &lt;em&gt;El placer de ignorar&lt;/em&gt;, de Geney Beltrán Félix; &lt;em&gt;El corazón marino&lt;/em&gt;, de Bernardo Esquinca; &lt;em&gt;El WC y la catarsis del alma, &lt;/em&gt;de Héctor Zagal Arreguín; &lt;em&gt;Salmonela&lt;/em&gt; por la Redacción. Finalmente, en La Hueva del Salmón un texto de Mario Bellatin: &lt;em&gt;Giradores en torno a mi tumba&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo ilustrado por Carlos Amorales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-467026390982034924?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/467026390982034924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=467026390982034924' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/467026390982034924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/467026390982034924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2007/08/nmero-2.html' title='Número dos'/><author><name>Guillermo Núñez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11785093452612947376</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_zaRfC6akI5M/RrIf56SutNI/AAAAAAAAAKg/5m_jG0nBTsw/s72-c/salm%C3%B3n2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33559505.post-115689211898308618</id><published>2006-08-29T17:44:00.000-05:00</published><updated>2006-08-29T18:10:00.366-05:00</updated><title type='text'>Número uno</title><content type='html'>&lt;em&gt;Cuaderno Salmón&lt;/em&gt; es una revista trimestral de creación y crítica literarias, publicada por Tala Ediciones y la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un largo proceso de concepción, arquitectura editorial, diseño y coedición, su primer número vio la luz en verano de 2006 y fue presentado el pasado jueves 24 de agosto en el MUCA de la Roma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los presentadores fueron: Gerardo Kleinburg (escritor; Director de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM), Fabio Morábito (escritor; colaborador del número uno de la revista), Álvaro Uribe (escritor; consejero honorario y colaborador del número uno de la revista), Nicolás Cabral (escritor y editor; coeditor del número uno de la revista), Rafael Lemus (crítico; director editorial de la revista) y David Miklos (escritor y editor; director de la revista). Se contó también con la presencia de Gerardo Estrada, cabeza de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, quien ofreció unas palabras al término de lo comentado en la mesa de presentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dividida en cuatro secciones, el número uno de &lt;em&gt;Cuaderno Salmón&lt;/em&gt; ofrece textos de:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "La imaginación": cuentos de Rolando Sánchez Mejías, Álvaro Uribe, Antonio Ortuño y Amparo Dávila; poemas de Hugo Gola, Paul Muldoon y Alexánder Sequén-Mónchez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "La voz": entrevistas de Rosa Beltrán con Sergio Pitol y de Vivian Abenshushan con Amparo Dávila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "La reflexión": ensayos de Fernando Vallejo, J. M. Coetzee, Vivian Abenshushan, Forrest Gander y Rafael Lemus; reseñas de David Miklos, Horacio Heredia, Antonio Ortuño, Jorge Solís Arenazas, Hernán Bravo Varela y Nicolás Cabral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En "La rebaba": textos variopintos de Julio Torri, Luigi Amara, Javier García-Galiano y Juan Villoro, además de las columnas "Salmonela", de la redacción, y "La hueva del salmón", en esta ocasión a cargo de Fabio Morábito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revista abre, a manera de editorial, con un poema de e.e.cummings sobre la publicación de una revista literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El consejo honorario de la revista está compuesto por: José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, A. G. Porta, Álvaro Uribe, Fernando Vallejo y Enrique Vila-Matas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El consejo editorial de la revista lo conforman: Vivian Abenshushan, Luigi Amara, Hernán Bravo Varela, Álvaro Enrigue, Fernando de León, Mauricio Montiel, Antonio Ortuño y Julio Trujillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revista cuenta con la asistencia editorial de Guillermo Núñez Jáuregui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diseño y la formación de &lt;em&gt;Cuaderno Salmón&lt;/em&gt; son obra de Natalia Rojas Nieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ventas: Gandhi, librerías del Fondo de Cultura Económica, foros culturales y librerías de la UNAM y a través de &lt;a href="mailto:salmon@cuadernosalmon.com"&gt;salmon@cuadernosalmon.com&lt;/a&gt;, o bien vía telefónica al 55.43.55.96 y al 55.63.25.62.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33559505-115689211898308618?l=cuadernosalmon.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/feeds/115689211898308618/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33559505&amp;postID=115689211898308618' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/115689211898308618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33559505/posts/default/115689211898308618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosalmon.blogspot.com/2006/08/nmero-uno.html' title='Número uno'/><author><name>David Miklos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06544093483568896912</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
